viernes 22.11.2019

La vuelta

"En esos momentos solo se me ocurrió una cosa: volver a casa."
Los minirelatos de Patty
Los minirelatos de Patty
Cuando apagué el motor del coche y solo escuché el silencio a mi alrededor, fue cuando realmente me di cuenta del cambio al que me enfrentaba. 
Al empezar la universidad me fui a la cuidad, y solo había vuelto al pueblo en vacaciones, fiestas o celebraciones familiares… Me había ido acostumbrando al ruido, a la gente, a las prisas… el pueblo se me quedaba pequeño, me iba a comer el mundo. A pesar de que a veces me sentía sola. Sola porque no estaba mi familia cerca, porque había ido perdiendo el contacto con mis amigos de siempre, aunque había hecho otros nuevos, y porque cuando abría la ventana, solo veía edificios y coches, y no mi querida sierra, y sus pinares.
Con mi contrato de alquiler a punto de vencer, mi empresa sufrió un ERE que me hizo perder mi empleo. Así que en poco tiempo estaría sin casa y sin trabajo. En esos momentos solo se me ocurrió una cosa: volver a casa.
Me adapté rápido: me encantaba levantarme temprano y ver la sierra desde mi ventana, oír los pájaros en lugar de los coches, respirar aire puro en lugar de contaminación… Me reencontré con familiares y viejos amigos, y parecía que nunca me hubiera ido. 
Casi todas las tardes salíamos a pasear a pesar del frío, unas veces hacia el monte, otras por el pueblo.  En uno de esos paseos, mi madre me señaló una cafetería, diciéndome que iba a cerrar. Pasábamos muchas veces por ahí, y ella siempre suspiraba cuando estábamos cerca o me contaba alguna anécdota. Y yo… yo cada vez que veía la cafetería lo tenía más claro… Siempre me había gustado hacer repostería, y no se me daba mal. ¿Por qué no? Un pequeño local donde servir cafés, tés, pasteles artesanos, bizcochos caseros… Donde la gente pudiera sentarse a tomar algo tranquilo, a leer… me lo imaginaba decorado con algún sillón, flores frescas y olor a bizcocho.
No sabía qué saldría de todo aquello. Pero lo que tenía claro es que había encontrado mi sitio. Muchos años fuera, muchas vivencias que me llevaría, para darme cuenta de que, al final, no hay nada como estar en casa.
¿Y tú? ¿Has dejado la ciudad para volver al pueblo? Cuéntanoslo.

La vuelta
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