viernes 22/10/21

Un sueño mañanero

El gran ventanal del fondo se abre sobre el mar
Los minirrelatos de Patty
Los minirrelatos de Patty

La casa está en penumbra, con las persianas medio bajadas, para dejar pasar la brisa, pero no el sol, y las cortinas ondean como banderas al viento.

Voy descalza, y el suelo de baldosas de barro está fresco. Es una sensación tan agradable que no recuerdo siquiera dónde he dejado mis zapatos.

Hay flores por todas partes: blancas, rosas, amarillas, hojas verdes que llenan de alegría las estancias y de un agradable aroma que me acompaña por donde paso.

El gran ventanal del fondo se abre al mar; hay barcos a lo lejos, gente paseando por la playa, olas que suben y bajan, colores chillones de miles de sombrillas que desafían al sol, que brilla en lo alto a aquella hora imprecisa de una tarde de verano.

Alguien ha preparado una bandeja de desayuno y la ha dejado en la terraza, protegida por la sombra que proyecta la buganvilla fucsia que enmarca la puerta. Hay zumo de naranja, fresas y sandía, café recién hecho, tostadas, bollos... El periódico cuidadosamente doblado por la columna que me gusta leer, con un postit que tiene un corazón dibujado. Nada más, no hay una firma, ni siquiera una palabra, pero tampoco hace falta...

Cierro un instante los ojos para deleitarme con ese momento, ese preciso instante en que todo es perfecto: el sonido del mar, el olor a café, la brisa fresca agitando las flores, el sol radiante calentándome...

Y de repente, noto un pequeño golpe, y abro los ojos bruscamente. Miro a mi alrededor, aun un poco aturdida.

Mi frente ha ido a parar a la pantalla del portátil, cuando mi mano no ha podido sujetarme más mientras me quedaba dormida trabajando. Ya no hay café, ni flores, ni mar ni sol... De hecho, hay una tormenta bastante fuerte y creo que ha sido un trueno lo que me ha despertado.

Que necesito vacaciones ya lo llevaba intuyendo un tiempo, pero cabecear mientras hago un balance es la primera vez que me pasa.

Miro mi agenda, ya solo quedan 27 días... Mientras pasan... ¡sigamos soñando!

Un sueño mañanero
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