lunes. 09.03.2026
La opinión de
Germán Martínez Rica

Germán Martínez Rica

Periodista, escritor y emprendedor

La verdadera llave a tu corazón sólo la podrás encontrar si vives en soledad

Jamás hallé compañera más sociable que la soledad. Esta maravillosa y inspiradora frase es el gran escritor, poeta y pensador Henry Davied Thoreau. Y en mi caso, desde luego, acierta a la perfección. Creo que siempre he sido un alma solitaria. No me entiendan mal, soy un tipo de alas abiertas, de carácter sociable y al que le gusta la compañía y la conversación sobre todo con las buenas personas. Sin embargo, y es difícil de explicar, mi mejor compañera y amiga en la vida ha sido siempre la soledad. Y es que podría decir sin equivocarme que ella, esa dama que se esconde en los silencios y en las más ocultas emociones, es sin duda alguna el amor de mi vida. La soledad siempre está ahí. En los buenos y en los malos momentos. En las victorias y en las derrotas. En los momentos de amor y felicidad y también en aquellos momentos donde todo se va a la mierda y quisiera morir. La soledad es la única que se para a escucharme sin reprocharme nada. Siempre pendiente de mis palabras, de mis silencios, de mis suspiros, de mis recuerdos, de mis sonrisas y mis lágrimas y también de mis lamentos y mis miedos. La soledad duerme conmigo acostada con una mantita rosa muy cerca de mi corazón. Vive por y para mí y no me traiciona por otras personas, momentos o recuerdos. Es mi fiel compañera y yo le pertenezco y ella me pertenece a mi. Está incluso cuando no se la espera. En esos momentos en los que estás rodeado de gente pero nadie te abriga, ni te escucha, ni te entiende ni quiere hacerlo. La soledad está en la vida y también estará en la muerte. Por eso, a pesar de que se que estar solo puede conducir a la locura, prefiero ser fiel a mi y a mis principios estando con la única persona que realmente me ama y me entiende. Su voz es la que conduce mi alma y me permite ver con claridad que la vida es un cuento  que otros inventaron para entretenerse y que muchas veces no tiene un final feliz. Porque solo somos marionetas de un sistema que juega con nosotros. Piezas sin importancia de un guión que fue inventado por aquellos que manejan el poder y están ocultos en lugares remotos que ni si quiera podemos imaginar ni ver. Por eso la soledad es tan importante, porque es esa llave que abre la puerta a la verdadera realidad. Porque aunque no te lo creas, el mundo que ves y experimentas no es real. Es un juguete y tu una de sus piezas. Atrévete a estar solo. Esa es la llave. La soledad.

Papa Noel y el falso mito de que fue un personaje que viste de Rojo por culpa de un anuncio de Coca Cola

COCA COLA Y LA NAVIDAD DE 1931

Mis maravillosos recuerdos de la Navidad están ligados a mi niñez. Son los niños los que realmente perciben la magia de un universo que en Navidad se vuelve todavía más enigmático, dulce y maravilloso. Mi navidad, como la de todos, estaba íntimamente ligada con las celebraciones familiares, los regalos, la diversión, los villancicos y la llegada de Papa Noel y por supuesto de los Reyes Magos. Pues bien, no se si sabías que Santa Claus a lo largo de su existencia no siempre vistió ese traje rojo tan auténtico y reconocible con el que se presenta cada Navidad. Si rebuscamos en la historia podremos observar que el origen de este personaje está en San Nicolas, un obispo cristiano de origen griego del Siglo IV que vivió en lo que hoy reconocemos como la actual Turquía. Este obispo era representado en ciertas ocasiones con prendas de color verde y en otras con una vestimenta de color rojo. Sin embargo fue en 1920 cuando Papa Noel apareció en un anuncio ya histórico de Coca Cola por primera vez que fue publicado en su momento por los diarios «Evening Post» y «The Saturday».La ilustración fue creada por Thomas Nat, y en ella Papá Noel tenía un aspecto serio, que es realmente muy diferente a su apariencia bonachona que vemos en la actualidad. Es en 1931 cuando Papa Noel pasa de vestir del verde al rojo, una decisión de estilismo que en ese momento decide el equipo de marketing de Coca Cola. Y es que la compañía adquiere los derechos del personaje para sus anuncios de Navidad y lo rediseña con sus colores: rojo y blanco. Sin embargo, a pesar de que el spot publicitario fue todo un éxito, su estilismo no es para originario de aquel momento y la marca no es tampoco la responsable de la imagen que hoy en día tenemos de Papa Noel. Si es cierto que Coca Cola, de forma muy inteligente, decidió entonces que Santa Claus sería algo así como su mascota navideña y por eso decidió encargarle a Haddon Sundblom, un gran dibujante del momento, que lo ilustrara de esa manera desde entonces. Lo hizo nada más y nada menos que durante treinta años, hasta los sesenta. Las representaciones de este mito de la publicidad y del diseño que en cierto modo humanizaron a Santa Claus, se convirtieron en la imagen icónica que conocemos en la actualidad. Un personaje alegre y bonachon vestido de rojo que sin duda ya forma parte y lo hará siempre de la historia de la NAVIDAD. 

Puedes conocer mejor al periodista Germán Martínez Rica en su Facebook y en su Linkedin

En recuerdo al gran ALFREDO CABRITO, un gran hombre de Salas de los Infantes y de la comarca de Pinares

Alfredo Cabrito


Como periodista creo que lo que mas he disfrutado siempre son las entrevistas. Llegar al corazón del entrevistado y ser capaz de sacarle en cierto modo las entrañas de sus sentimientos no es tarea sencilla. Una de las entrevistas que recuerdo con más cariño fue la que le hice en su coqueto y maravilloso pisito de Salas a Don Alfredo Cabrito y su mujer Angelines hace ahora tres años. Y me viene por desgracia al recuerdo porque hace apenas unos días nos dejó definitivamente el que fuera el último sastre de la provincia de Burgos. Sus padres, Jesús Cabrito Camarero y Eulalia Camarero tuvieron nada más y nada menos que ocho hijos: Pepe, Siso, Susi, Rosita, Petoño, Alfredo, Cuqui y Arturo. Una época que Alfredo me recordaba como muy entrañable y feliz en la que los pueblos estaban llenos de vida y en la que no había juguetes pero si muchísima imaginación para jugar todo el día en las calles y en las casas con multitud de amigos y familiares. De aquella entrañable entrevista también recuerdo como Alfredo me contó con todo lujo de detalles que en Salas una vez tocó la lotería de navidad. Ocurrió en 1957 y el número agraciado fue el 35031. La vendieron los “Repisos” que por entonces tenían un almacén de construcción, cereales y patatas. Las participaciones seran de una peseta. Fue un premio muy repartido entre todos los pueblos de la comarca de Salas. Sin embargo, no todos fueron igual de agraciados aquel día. Alfredo me contó la anécdota de “El Paquillo”. Era andaluz y vino a Salas a trabajar con toda su familia. En un en-cargo le dijeron de pagarle con cinco pesetas de la lotería y dijo que no, que tres y dos para echar un buen porrón de vino. Tocó y todavía se recuerda su jocoso comentario: “mira si seré desgraciado que me he bebido 16.000 pesetas de un solo trago”. Entonces con 1 peseta ser repartieron 8000 en una época de subsistencia en la que con 1 rubia se compraban un kilo de naranjas y con tres un kilo de chicharros. Alfredo Cabrito pertenece a una familia de sastres que trabajaron en Salas durante tres generaciones. Su apellido procede de Portugal, el país hermano, donde están la mayor parte de los apellidos relacionados con nombres de animales. Fue el número 1 en la Escuela Superior de Sastrería de Barcelona. Hace apenas unos días nos dejaba tras una larga y dolorosa enfermedad. Todos los que te conocimos echaremos aun hombre esencialmente bueno y de gran corazón

Vivir en un BBVA de la Avenida Vitoria de Burgos

Hace aproximadamente hace un mes. Eran las doce de la mañana y en Burgos hacía mucho frío esa madrugada. Una leve cencellada vestía de blanco las ventanas de los coches dejando en la ciudad una estampa algo invernal.  Yo bajaba caminando a toda ostia por la Avenida del Cid tras pasar las últimas horas de la tarde en el gimnasio Xtreme de Plaza España. Estaba agotado tras un día muy intenso de actividad laboral, física y mental. Al subir por la Avenida Vitoria, donde había aparcado el coche, me di cuenta de que alguien dormía en el cajero del BBVA de una de las arterias más importantes de la capital. Me acerqué y al hacerlo pude constatar que esa persona estaba convulsionando encima de unos cartones húmedos, sucios y completamente desvencijados. Traté de llamar su atención y comprobé si respiraba. Observé que así era, por lo que llamé al 112 comentándoles la situación. Ellos me dijeron inmediatamente que guardará la calma, que le levantará apoyándole sobre mis rodillas para que pudiera respirar y que tratará de mantener una conversación con él de forma que así se mantuviera despierto. Conseguí, siguiendo sus consejos, que pudiera al menos balbucear algunas palabras y esperé paciente a que llegará la ayuda. A los pocos minutos se presentó una cuadrilla de la Policía Local. Ambos agentes, enormemente agradables, me ayudaron muchísimo con la situación explicándome además que aquella no era la primera vez que sucedía ya que el implicado, del que no daré su nombre, había tenido una vida muy muy complicada. Conseguimos despertarle para preguntarle qué tal se encontraba y si iba a necesitar la asistencia de una ambulancia. Al principio mantuvo sus reticencias a la ayuda de los sanitarios. Sin embargo, logramos hacerle entender que era lo mejor que podía hacer dada la situación. Hace apenas dos semanas volví a pasar por el cajero a la misma hora y allí estaba de nuevo él, cubierto por esos cartones oxidados y abrigado por las mismas ropas rotas y sucias. Tras hablar con él más detenidamente, llegué a entender cómo había llegado a tal situación. Su historia es triste, dura, conmovedora y tan real como  la vida misma. Habla  del dolor, del fracaso, de la soledad, del abandono y de la falta de ilusión por vivir. Su historia podría ser la tuya. Por eso, la próxima vez que veas a alguien en esta situación no pases de largo. Muchas veces ofreciendo amor, cercanía y algo de cariño podría ser suficiente. 

Las máquinas están llegando. O reaccionamos, o podría ser nuestro final.

Creo que lo he dicho en más de una ocasión. Edimburgo es una de las ciudades más bonitas del mundo. Si Burgos forma parte de mi alma, la capital de Escocia es sin duda un pedacito de mi corazón. Allí pasé dos años maravillosos no exentos de mil aventuras y dos mil dificultades. Trabajé en el nacimiento de Scotlantrips, una fantástica agencia de turismo que en la actualidad gestiona Alberto Carlos, un gran amigo que además es natural de la preciosa localidad de Covaleda. En aquellos primeros compases, ambos definimos los objetivos de la empresa y también la estructura de un proyecto turístico que ha logrado posicionarse como una de las mejores compañías para viajar ahora mismo a uno de los países más enigmáticos y atractivos del mundo. Además, motivado por mis ganas de mejorar el idioma y también por mis capacidades comunicativas, tuve la gran oportunidad de poder trabajar en atención al cliente del Mc Donalds de Princess Street, el más importante y reconocido de esta imponente e histórica ciudad. Allí pude fajarme en todas sus secciones y logré comprender cómo se arma una de las empresas internacionales más importantes a día de hoy. Allí entendí que el trabajo en equipo, la cercanía y el trato atento y amable al cliente eran claves ineludibles para lograr el éxito en esta empresa que tiene sedes en prácticamente todas las grandes urbes del mundo. Pues bien, les cuento esto porque hace unos días, al salir del gimnasio, me apeteció comerme una hamburguesa y unas patatas fritas en el Burger King de Burgos, el gran competidor de MC Donalds. Me acerqué a la caja y traté de pedirle a un chaval joven, un tanto desmelenado, mi pedido. Estaba liado y su única respuesta fue que me dirigiera a la máquina. Le dije que no me importaba esperar y que además no tenía tarjeta de crédito. Su mirada cambió y empeoró haciéndome saber que no me iba a atender. Le dije que entendía su apuro y que comprendía, porque había trabajado en la misma situación, que estaba estresado. Pero también le hice saber que su obligación era atender a los clientes sin escudarse únicamente en la máquina. Al ver que, finalmente, no me iba a atender, le comenté que se estaba jugando una denuncia y que además las máquinas jamás deberían estar en ningún sitio para resolver el problema de los humanos. Porque, como le expliqué, de seguir así en muy poco tiempo habrá dos o tres máquinas más que terminarán por hacer su trabajo en menos tiempo y a menor coste. Por lo tanto, su falta de rigor y profesionalidad pronto podría ser su final y el de sus compañeros en esa oficina de Burger King en Burgos. No hizo mucho caso. Es lo que tiene ser un joven que no piensa demasiado. Por desgracia, tarde o temprano se dará cuenta de yo ese día y a esa hora, llevaba razón.

La historia de Juan Carlos, un adolescente durante la movida de los ochenta.

Juan Carlos es un asturiano de carácter recio y sonrisa bondadosa al que conocí hace ya muchos años durante uno de mis paseos por la Plaza del Cid de Burgos. Con él he compartido multitud de batallas en bancos improvisados y todo tipo de cafeterías de la que fue y siempre será la Cabeza de Castilla. El “Astur” porque así es como le gusta que le llamen, nació en 1968 en la majestuosa y siempre imponente ciudad de Oviedo. Vivió sus primeros años de adolescencia coincidiendo con el comienzo de la Democracia. Una etapa donde la libertad, a veces mal entendida y gestionada, llegó a España devorando viejas reglas no siempre bien escritas para darle alas a una juventud que necesitaba salir, divertirse, relacionarse, experimentar y disfrutar como si no hubiera un mañana. La música imponía sus reglas y se expandía, como un incendio sin control, devorando pueblos, barrios y ciudades enteras. Triunfaban el Heavy Metal y el Rock, al mismo tiempo que el Punk y también el Pop. Cada día aparecían nuevos grupos con propuestas diferentes, innovadoras y muy frescas cuya música se consumía y se compartía sin control, horarios o cadenas. El, como tantos otros jóvenes de aquella época, se rebeló buscando ser protagonista de un momento salvaje que se dejó llevar por el frenesí de una diversión que, a priori, no tenía límites o restricciones. Y en ese desenfreno loco, Juan Carlos comenzó a experimentar con todo tipo de drogas creyéndose dueño del mundo y un semidios que podía controlarlo todo. Comenzó con el alcohol y el tabaco, las peores drogas por estar institucionalizadas, para pasar depués a consumir cantidades ingentes de cocaína, cannabis, LSD y terminar probando la heroína que tantas muertes causó entre la juventud durante aquella época. Hoy el Ástur  ha superado la barrera de los cincuenta. Para su edad y para toda la mierda que le metió al cuerpo el "Guaje" se encuentra de puta madre, o al menos eso es lo que aparenta. Hace apenas unos días tomamos un fantástico café en Casa Ojeda y nos pusimos al día. Juan Carlos, en la actualidad, trabaja como mozo de almcén en una importante empresa de Burgos y colabora con programas para elminar las adicciones. En este campo es toda una instución. Está limpio. Consiguió salir de aquel infiero y hoy en día tiene dos niños y una mujer que le motivan a seguir viviendo siempre con una sonrisa. Las drogas me dijo son una autopista a la autodestrucción. Satanás abriendo la puerta del infierno. Por eso, si te preguntan, di siempre que NO. 

Puedes conocer mejor a Germán Martínez Rica en su Facebook y en su LInkedin

Recuerdo de los bautizos de antes en nuestros pueblos

El escritor francés Jean de Boufflers solía afirmar que el placer es siempre la flor que florece y el recuerdo es el perfume que perdura. Y es así. Porque en realidad, nuestros recuerdos son huellas etéreas que guarda nuestra memoria y que nos permiten viajar con billete de primera y sin coste alguno a nuestro pasado. Por desgracia, no siempre son recuerdos maravillosos, felices o alegres. Muchas veces son recuerdos tristes, melancólicos, traumáticos o dolorosos que nos ayudan a entender que vivir no siempre es fácil. Mis recuerdos de niñez, casi todos felices, están unidos al Barrio de Costana de Salas de los Infantes. Yo vivía con mis padres y mis dos hermanos en la casita que está justo al lado del histórico Mesón Ricardo, uno de los mejores restaurantes que ha tenido nuestra comarca de pinares. Uno de mis primeros recuerdos me traslada al mes de septiembre de 1982. Yo tenía apenas cuatro años. Mi hermana había nacido tres meses antes y celebrábamos por todo lo alto su bautizo con una gran fiesta familiar. Una de esas grandes fiestas que se vivían antes en los pueblos para celebrar el nacimiento de un nuevo miembro de la familia. El día era soleado y alegre. La gente se arremolinaba en la pequeña plaza donde hoy se celebra la tradicional fiesta de Santa Cecilia. Recuerdo a mis padres saliendo al balcón con sus trajes de gala alegres y sonrientes sosteniendo a un bebé envuelto en un delicado vestidito blanco que no dejaba de llorar. La pequeña plaza, engalanada con flores, estaba abarrotada de vecinos, amigos y curiosos que vitoreaban a la pequeña homenajeada. Tras su presentación en sociedad, los más íntimos comenzaron el lanzamiento de decenas de cohetes que compitieron por alcanzar primero un cielo azul que también quiso sumarse a la fiesta vibrando durante varios minutos al compás de un ruido único, maravilloso y ensordecedor. Después llegó el momento de los momentos con el lanzamiento de cientos de monedas y caramelos para agradecer la presencia del público en un día tan fantástico y especial. Es sin duda alguna uno de mis primeros recuerdos y uno de los más bonitos de mi vida. Un recuerdo inolvidable que me permite entender lo corta que es la vida y lo importante que es vivirla con pasión, con intensidad, con optimismo y también con alegría. Un recuerdo que nos traslada a tiempos pasados en nuestros pueblos con costumbres y tradiciones que seguramente no volverán. 

Puedes conocer mejor a Germán Martínez Rica en su Facebook y en su Linkedin

Humilde homenaje a Apolo Mediavilla, el último gran tabernero de la comarca de Pinares

FOTO DE MARGARITA Y APOLO

La gran escritora francesa George Sand solía afirmar que el recuerdo es el perfume del alma. Y si lo piensan, realmente es verdad. Los recuerdos, como unos guantes de lana, mantienen caliente nuestro corazón en los días fríos días de invierno. Los recuerdos, compañeros inseparables, nos abrigan cuando creemos perder la esperanza. Por eso yo guardo como un tesoro mis recuerdos, sobre todo los de mi infancia. Recuerdos que me llevan, junto a mi padre, a aquellos veranos tan maravillosos como interminables disfrutando en la vieja pero emblemática taberna Casa Eugenia situada en la histórica localidad de Castrillo de la Reina. Y es que aquel pequeño pero emblemático bar de pueblo era la catedral de la hostelería de la comarca de Pinares. Un lugar de culto y de visita obligada donde Eugenia, Margarita y Apolo, sus tres grandes capitanes, servían los mejores vinos, mostos, cervezas, sidras, refrescos y embutidos aderezados siempre con maravillosas sonrisas, tiernos abrazos y la más dulce camaradería. Una barra que durante muchos años vivió miles de chistes, anécdotas, abrazos, besos, borracheras, amores y desamores. Pues bien, hace tan sólo unos días, como le ocurriera a la matriarca hace unos años, nos dejó Apolo, su gran capitán y para mí el último gran tabernero de Castilla. Un hombre simpático, de trato afable y sencillo y de carácter cercano y agradable cuya religión, como la del Dalai Lama, siempre fue la bondad. Un hombre diferente, único e irrepetible que en aquellos días de estío, en mi niñez, me cogía de la mano tras saludar y abrazar a mi padre, mientras preparaba un porrón fresquito del mejor mosto que tenía en su bodega. Apolo, cuyo nombre evocaba al gran Dios del Sol y de la música y era fiel reflejo de los mejores valores castellanos cogió sus maletas llenas de cariño y amor hace tan sólo unos días para decirnos, en silencio, adiós.  Y allí, en la preciosa iglesia de San Esteban, en un día de estío vestido de luz, se congregaron cientos de amigos, vecinos y familiares de todos los pueblos de la comarca de Pinares para rendirle su último y más sentido homenaje.  Por eso espero que valgan aquí también estas humildes palabras para recordar al que fue y siempre será el mejor embajador de nuestra tierra castellana.  Así que, si me lo permiten, yo sencillamente prefiero quedarme para recordar a Apolo con lo que dijo el gran escritor Tom Wolf: la muerte solo es el último viaje, el más largo y sin duda alguna el mejor.

Los secretos maravillosos que guarda la emblemática Plaza de España de Burgos

Mi padre, al que quiero con locura (y nunca se lo digo) me recuerda constantemente que soy de la preciosa ciudad milenaria de Salas de los Infantes. Y sí, he vivido y crecido en la ciudad de los siete infantes de Lara. Eso no puedo ni quiero negarlo. No estoy dispuesto a perder a mis mejores amigos, a algún familiar y algún recuerdo maravilloso. Sin embargo, como a veces también me recuerda mi madre (a la que también amo con locura y si se lo digo), yo nací en el emblemático e histórico hospital San Juan de Dios en Burgos. Y si Salas forma parte de mi alma, Burgos es un pedacito muy importante de mi corazón. Creo que es sencillamente porque siendo muy niño recuerdo aquellos paseos interminables por la Plaza de España cogido de la mano de mi madre. Y recuerdo que a los ojos de un niño pequeño y travieso aquellas calles iluminadas de colores y adornos eran un sueño que envolvía una vida pequeña pero libre, mágica y maravillosa. Pues bien, cuarenta años después, mis pasos siguen llevándome a redescubrir continuamente este lugar único de una de las ciudades más bonitas del mundo. Cuenta con el impresionante y colosal monumento a las Fuerzas Armadas en lo que es el nacimiento de la Avenida de la Paz que fue inaugurado por los reyes de España en 1983 y es obra de Juan de Ávalos. Otra de las grandes curiosidades de esta plaza casi única en el mundo, es la fuente ornamental de los delfines. Se trata de una réplica de la misma fuente madrileña de la Plaza de la República Argentina y es obra del gran escultor Cristino Mallo. Un símbolo ornamental que sirve de lugar de celebración en los ascensos de todos los equipos de la ciudad del Cid. En Plaza de España también podemos encontrar la escultura del perro perdiguero de Burgos de Bruno Cuevas y en final de la calle Reyes Católicos un precioso e inmortal monumento a Juan de Garay, fundador de la Ciudad de Buenos Aires nacido en la pequeña localidad de Villalba de Losa en Burgos. Plaza España en Burgos es sencillamente el lugar que me devuelve a los mejores años de mi vida durante mi infancia. Y escribo este artículo mientras tomo un café descafeinado con leche dulce y templado en el Café Bristol, el último gran monumento de este increíble y mágico lugar de la vieja capital del Reino de Castilla. Una cafetería histórica capitaneada por Alba y Raúl, dos grandes de la vida y de la hostelería que han terminado por ser, con el paso del tiempo, muy buenos amigos.

Puedes conocer mejor a Germán Martínez Rica en su Facebook y en su Linkedin

 

El recuerdo que guarda Estados Unidos para la eternidad del Gran Rodrigo Díaz de Vivar, el gran Cid Campeador

Don Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid campeador. Palabras mayores señores. Considerado uno de los mejores estrategas militares de la historia y también el mejor héroe castellano de todos los tiempos. De Don Rodrigo se saben muchas cosas pero hay todavía muchos detalles de su emocionante vida que no son tan conocidos. Burgos, la gran capital del Reino de Castilla, le dedicó una de las estatuas más reconocidas en todo el mundo. La inmortal obra en bronce fue esculpida por el almeriense Juan Cristóbal Quesada y fue inaugurada junto al conjunto medieval del Puente de San Pablo el 24 de julio de 1955. Sin embargo, este no es el único gran monumento dedicado al gran héroe medieval castellano. Algunas de las ciudades más importantes homenajean su figura. Estados Unidos es sin duda alguna el país que más ha recordado al gran Cid Campeador. En Nueva York encontramos una preciosa plaza que se encuentra junto a la Hispanic Society conocida como Audubon Terrace. En el nivel inferior podemos encontrar una estatua ecuestre de Don Rodrigo Díaz de Vivar. Es así por el amor que sentía  Huntington, polítologo y profesor por la literatura española y en particular por el romance “El poema del mío Cid”. La estatua la realizó la escultora Anna Vaughn Huntington, esposa del fundador de la Hispanic Society. En la cosmopolita y llena de vida ciudad de San Diego nuestro héroe cuenta con un emblemático monolito en el Parque Balboa. La magnífica obra es de nuevo de Anna Vaughn Hyatt Hungtinton y fue inagurada en 1930. Se encuentra muy cerca de la respetada y visitada biblioteca de arte de la ciudad y fue un regalo a la ciudad del matrimonio Huntington. Finalmente, en San Francisco,  una de las ciudades más importantes de la primera potencia del mundo, en las inmediaciones del Museo de Bellas Artes, podemos ver una estatua del Cid divisando el famoso Golden Gate desde su enclave. Sin duda, esta es una de las estampas más espectaculares en las que podemos observar a Don Rodrigo Díaz de Vivar y está acompañado en esa plaza por pintores tan renombrados y respetados como Durero, Rembrandt, Goya o Delacroix. Rodrigo Díaz de Vivar, para orgullo de burgaleses, castellanos, españoles y millones de ciudadanos de todo el mundo, cuenta con un enorme reconocimiento en Estados Unidos.  Su recuerdo y al amor después de más de 1000 años le convierten en un ser humano único y e inmortal. 

Relativiza tus problemas

El gran escritor francés Antoine de Saint-Exupéry decía  que si al franquear una montaña en la dirección de una estrella el viajero se deja absorber demasiado por los problemas de la escalada, se arriesga sin duda alguna a olvidar cuál es la estrella que lo guía. Y es que nuestras vidas amigos míos están llenas de problemas. De piedras, barro y polvo que marcan nuestro camino hacia un mismo objetivo, lograr la felicidad. Pero los problemas lo son menos si aprendemos a relativizarlos. A entender, aunque sea difícil, que están ahí para guiarnos mientras nos desafían a seguir viviendo a pesar de la lluvia, el viento, el frío y la humedad que siente nuestro corazón. Stanislaw Lec afirmaba que cuando el agua te llegue al cuello, no te preocupes si no es potable. Por eso, cuando tengas un problema, aprende a tolerarlo si no lo puedes controlar. Vive en el presente. No dejes que tu vida penda de un hilo de tiempo traicionero que viaja sin billete entre el pasado y el futuro. En esos tiempos tu no existes y tu problema se hace grande y termina devorándote. Acepta tu vida y acepta cómo eres tú y cómo son las cosas ahora. No necesitas llegar a ninguna meta para disfrutar, saborear y sentir lo que ya tienes en el presente. Aprecia las pequeñas cosas. Un beso, un abrazo, una sonrisa o la brisa del aire acariciando tu piel. cor mucho que luches, que te empeñes, que pongas tu sangre y tu corazón en tus acciones algunos quedarán tirados en el camino. Se consciente de que no podrás ganar todas las batallas, aunque tengas las armas, el valor, la determinación  e incluso  el ejército apropiado.  Pero si podrás decirte el día en que te veas cara a cara con la muerte que lo intentaste. Porque al final amigo mío luchar hasta la extenuación, sin reblar, sin rendirte o sin arrodillarte es, aunque ahora no creas, lo único que verdaderamente cuenta.

 

El inventor del cine era burgalés

Internet es sin duda una fuente de información inagotable. Es como una caja de bombones de mil colores y sabores. Por eso, si escoges bien lo que deseas, la red se vuelve pura magia y diversión. Espero que me permitan esta licencia. Y es que buceando en este océano maravilloso de información di con una noticia que me llamó muchísimo la atención. La encontré en el perfil de mi buen amigo y mejor castellano Jon Baranda Merino. La fuente en este caso es de la Archidiócesis de Burgos. El titular, no sólo llamativo sino increíblemente interesante: Tardajos recuerda a Mariano Díez, sacerdote e inventor del cinematógrafo. La noticia reza así: Si bien el mundo científico se caracteriza por el secretismo y un anhelo por obtener la patente de sus inventos, hubo un personaje burgalés de finales del siglo XIX y principios del XX, que inclinado por las ciencias físicas y las matemáticas, propuso innovadores proyectos de forma abierta para que, quien quisiera, pudiera llevarlos a la práctica sin recelo alguno. Se trata del padre paúl, Mariano Díez Tobar, nació el 21 de mayo de 1868 en Tardajos, Burgos; y a quien algunos le atribuyen la invención del cinematógrafo. Según la revista de la época Mundo científico, el padre Mariano en una sus conferencias habló sobre esta máquina capaz de filmar y proyectar imágenes en movimiento: «El ingeniero francés A. Flamereau, representante en España de los hermanos Lumière, quien asistió en 1889 a la conferencia, inmediatamente mandó construir en París el aparato. De donde resulta que la cuna del cinematógrafo no es Francia, ni los Estados Unidos, sino España». Este sacerdote vicenciano, visionario y curioso, también habló de lo que hoy podríamos denominar como el «dictado de voz», herramienta común en teléfonos móviles y ordenadores. Lo describía como «la nueva pluma autofonográfica», una máquina capaz de diferenciar los sonidos emitidos por la voz y dejarlos escritos. Asimismo, hizo funcionar un reloj de pared al que se le daba cuerda con la energía de la voz; creo un reloj sin cuerdas y el iconotelescopio, creado para ver imágenes a distancia. En el 150 aniversario de su nacimiento, su pueblo natal quiere recuperar su memoria, haciendo una investigación por medio de historiadores que reúnan el legado y la contribución de este sacerdote avanzado para su época e interesado por difundir la ciencia. Hombre único e irrepetible. Bravo Mariano. Bravo!!!. 

Puedes conocer mejor a Germán Martínez Rica en su Facebook y en su Linkedin

¡No dejes entrar al viejo!

El gran actor, guionista, productor y director Clint Eastwood lo conocemos muy bien por estos parajes. No en vano fue junto a Lee Van Cleef y Elli Wallach uno de los grandes protagonistas de El Bueno, el Feo y el Malo, una obra maestra del genial Sergio Leone que se rodó en gran parte entre las localidades de Carazo, Santo Domingo de Silos y Contreras. Pues bien, lo que tal vez ustedes no sepan es lo siguiente: ¡No dejo entrar al viejo! fue la contundente respuesta que le dio el admirado y nonagenario actor Clint Eastwood al cantante de country Toby Keith cuando este le preguntó cuál era su secreto para seguir tan activo y brillante a su edad. Cuando me levanto todo los días no dejo entrar al viejo. Mi secreto respondió es el mismo desde 1959: mantenerme ocupado. Nunca dejo que el viejo entre en casa. He tenido que sacarlo a rastras porque el tipo ya estaba cómodamente instalado, dándome el coñazo a todas horas, sin dejarme espacio para otra cosa que no sea la nostalgia. Hay que mantenerse activo, vivo, feliz, fuerte y capaz. Está en nosotros, en nuestra inteligencia, actitud y mentalidad. Somos jóvenes con independencia. Hay que aprender a luchar por no dejar “entrar al viejo”. Ese viejo que nos aguarda apostado y cansado a la orilla del camino para desanimarnos. No dejo entrar al espíritu viejo, al criticón, hostil, envidioso, a ese ser que escudriña en nuestro pasado para anudarnos de quejas y remotas angustias, y de traumas revividos o de olas de dolor. Hay que darle la espalda al viejo murmurador, lleno de rabia y quejas, de falta de valor, que se niega a si mismo que la vejez puede ser creativa, decidida, llena de luz y de protección. Envejecer puede ser agradable e incluso divertido si sabes cómo emplear el tiempo y si estás satisfecho de lo que has logrado y si sigues conservando la ilusión, una leyenda viva del séptimo arte que ha sido candidato en diez ocasiones a los premios Oscar ganando cuatro de las estatuillas más importantes del cine mundial. Todas ellas después de haber cruzado el umbral de los setenta años. Desde luego, lo que está claro, es que a eso si se le llama “no dejar entrar bajo ningún concepto al viejo en casa”. Estas sabias e inteligentes palabras calaron tan hondo en el cantante de country Toby Keith que lo inspiraron para la mítica canción “Dont let the old man in” (No dejes entrar al viejo) dedicada al legendario actor.

 

Tu puedes ser el héroe de tu vida, nunca lo olvides

El gran poeta libanés Khalil Gibran solía decir que el ruiseñor se niega a anidar en la jaula, para que la esclavitud no sea el destino de su cría. Y es que, aunque no lo creas o aunque no lo quieras, eres un esclavo de ti mismo y del sistema. Con el tiempo el concepto en sí mismo de esclavitud ha cambiado. Ahora la tecnología lo domina todo, también al ser humano. Las cadenas se han pintado de colores pero siguen siendo las mismas cadenas. Esas que amaran tu corazón a un vida egoísta, gris e insípida que no busca florecer o dejar huella. Por eso hoy quiero invitarles a ver, si no lo han hecho ya “Antz”(Hormigaz), una obra maestra del cine de animación rodada por Eric Darnell en 1998. Z, una hormiga obrera macho, se siente insignificante en un hormiguero donde habitan millones de hormigas. Ser un esclavo cavando agujeros no es precisamente la ilusión o el sueño de su vida. Un día, mientras toma una cerveza de pulgón con su amigo Weaver, conoce a la joven princesa Bala. Se enamora al instante de ella. Así, Z decide por una vez tomar las riendas de su vida y su destino y le pide la hormiga soldado Weaver que le ayude a acercarse a la princesa para poder decirle todo lo que siente y declararle su amor. Y así, la vida que siempre premia a los valientes, hace que Z tras un notable golpe de destino se convierta en un insólito héroe inmiscuyéndose en los ambiciosos planes del general Mandible cuyo objetivo es liquidar a la colonia. Z es ahora un héroe que dirige una revolución que premia el individualismo donde solo había conformismo, esclavitud y apatía. Y es que en el fondo somos esclavos de nosotros mismos. Porque no hay libertad sin revolución interior y tampoco hay libertad sin deseo de cambio. El sistema es en sí mismo una cárcel prácticamente invisible porque te da de comer y de beber saciando un poco tu hambre y tu sed. Pero sólo un poco. Y es así como te acomodas aunque sepas que no eres libre y no lo serás. Z eres tú. Esa hormiga que quiere liberar sus cadenas pero tiene miedo. Mucho miedo. Al cambio, a vivir de forma diferente, a buscar un destino y a la propia felicidad. Pues bien, aunque no lo creas, todo depende de ti. Tu puedes ser el héroe que cambie tu propia vida y la de aquellos que te rodean. Solo tienes que romper tus cadenas, liberar tu corazón y respirar ese aire nuevo que es siempre la libertad. No esperes más. Hazlo ahora. Mañana podría ser tarde.

Puedes conocer mejor a Germán Martínez Rica en su Facebook y en su Linkedin

Togo y Balto, los perros que salvaron a los niños en la ciudad de Nome Alaska en 1923

En los comienzos Dios creo al hombre. Cuando vio su debilidad le dio al perro como compañero de vida. Esa frase maravillosa la escribió el naturalista, escritor y periodista Toussenel y me sirve para contarles una historia maravillosa, la de dos héroes de cuatro patas Togo y Balto. Balto era un mestizo de husky siberiano y  nació en 1923 en Nome, un pequeño pueblo de Alaska. Pues bien, en 1925 Nome sufrió una desastrosa epidemia de difteria, una enfermedad mortal que afectaba sobre todo a los niños menores de cinco años de edad.  Para luchar contra el brote había que conseguir vacunas y las más cercanas estaban a 865,17 kilómetros de distancia, en la preciosa ciudad de Anchorage. Sin embargo, debido a una tormenta invernal y a las condiciones climáticas extremas, en aquel momento no se podían usar los pasos aéreos o marítimos para llegar allí con temperaturas que además rondaban los treinta grados bajo cero. Viendo la situación, unos 20 habitantes de Nome se comprometieron a ir a buscar las vacunas con la ayuda de más de 100 perros de trineo. Durante la peligrosa travesía, los 20 guías se organizaron por relevos soportando temperaturas de hasta cuarenta grados bajo cero, fuertes vientos, pasos helados y zonas montañosas de gran complejidad. Balto se encontraba en el escuadrón B y era guiado por Gunner Kaassen. Algunas teorías sugieren que Balto no era un perro guía pero tomó el mando de la carrera porque el perro guía no sabía orientarse bien. El escuadrón B llegó a Nome con la vacuna de la difteria cinco días y medio después. Balto se convirtió en un héroe pero durante algún tiempo se olvidaron de Togo, otro de los grandes héroes de la travesía que dirigió el equipo formado por Seppala en la parte más larga y peligrosa del trayecto con una ida y vuelta de 365 millas. Un perro que comenzó siendo un rebelde sin causa para convertirse, según su propio criador, en el mejor perro que jamás tuvo a sus órdenes durante su vida.  Togo se encuentra en exhibición en una vitrina en el museo Iditarod Trail Sled Dog Race en Wasilla, Alaska. Por su parte Balto tras su muerte el 14 de marzo de 1933 fue embalsamado y hoy podemos verlo en el Museo de Historia Natural de Cleveland. Disney llevó sus valientes y legendarias historias al cine en 1995 en una película de animación y en el año 2019 con Willem Dafoe como protagonista.

Puedes conocer mejor a Germán Martínez Rica en su Facebook y en su Linkedin

 

Ten mucho cuidado cuando cojas el teléfono

¿Avanzamos o retrocedemos? ¿La tecnología nos hace mejores o nos anula como seres humanos? Estas y otras preguntas están a la orden del día y  más ahora con la aparición y avance de la Inteligencia Artificial. Y es que la IA ofrece grandes oportunidades tecnológicas que al mismo tiempo se están convirtiendo también en amenazas y peligros difíciles de diagnosticar y combatir. La Unión Europea ya ha tomado cartas en el asunto y ya ha elaborado la primera ley que regula su uso. Pues bien, apunten lo siguiente. Desde hace ya varios meses esta tecnología se está empleando para llevar a cabo una nueva estafa telefónica. En ella se imita la voz de familiares para pedir dinero y robar así a diferentes víctimas. Un timo que se está convirtiendo en una peligrosa práctica habitual entre muchos estafadores. Mediante el uso de Eleven Labs, una empresa de 'software' estadounidense que desarrolla una síntesis de voz con IA, la estafa se realiza a través de una llamada telefónica a un ser querido o un amigo pidiendo una ayuda económica en un contexto de emergencia. Los estafadores utilizan la tecnología para conseguir imitar las voces de familiares o conocidos de las víctimas, lo que hace que consigan el dinero de forma muy rápida por lo realista que llega a ser. Ya son muchas las denuncias tras sufrir robos de este tipo. Por eso la policía recomienda verificar siempre la identidad de la persona que llama y pide dinero mediante preguntas personales que solo puedan conocer nuestros familiares más cercanos. Se puede así detectar si hay una falta de interacción humana o ver si se trata de un lenguaje robotizado. Y más cuando se trata de personas mayores. Un grupo de riesgo que puede caer con mayor facilidad en este tipo de estafas. Este tipo de IA, que es capaz de analizar la voz de una persona e imitar su timbre y tono de voz en cuestión de segundos con tan solo una pequeña muestra de audio, se trata de una tecnología muy barata. Su servicio cuesta entre 4,65 euros y 279 euros al mes e incluso, en algunos casos, puede utilizarse de forma gratuita. Así que pongan atención porque está no va a ser la última estafa a la que nos enfrentemos debido al mal uso de la Inteligencia Artificial. Que en el futuro la IA sea una ventaja o una amenaza dependerá de nosotros… ¿Seguro…?

Los "Payasos de la Tele" marcaron una época cunado la Televisión era la reina de los hogares en España

La historia de la televisión no sería lo mismo sin uno de sus grandes programas de toda la vida, “El gran circo de Televisión Española” protagonizado con enorme éxito y reconocimiento por los así llamados entonces los “Payasos de la Tele”. Fue esta una compañía artística de primer nivel  de payasos españoles que estuvo formada en un principio por Gaby (Gabriel Aragón), Fofó (Alfonso Aragón) y Miliki (Emilio Aragón). Después, con el tiempo, se unieron a la misma “Fofito” (Alfonso Aragón hijo), “Milikito (Emilio Aragón hijo) y Rody (Rodolfo Aragón, hijo de Fofó). Los integrantes iniciales comenzaron a actuar en el por entonces famosísimo Circo Price en Madrid en 1939. Siete años después, en 1946 emigraron a América para actuar en Puerto Rico, Venezuela, Argentina, México y Cuba. En Puerto Rico todavía son recordados porque protagonizaron uno de los programas más vistos, respetados y venerados de la historia de su televisión, “El Show de los 5”. Televisión Española decidió apostar por ellos en 1972 para el programa “El gran circo de TVE” en el que sustituyeron a “Los Chiripitifláuticos”. Su éxito fue brutal y en muy poco tiempo marcaron un antes y un después en televisión española siendo todo un fenómeno televisivo en la década de los años setenta. “Los Payasos de la Tele” se mantuvieron en antena hasta 1983 bajo el nombre de “El loco mundo de los payasos”. Los niños de entonces son ahora los abuelos que recuerdan a sus nietos que antes no había móviles o tabletas y mucho menos internet o redes sociales. Sólo había un canal mágico si con suerte tenías una televisión de la que disfrutaban todos los miembros de la familia. ¿Cómo están ustedes? Preguntaban para después tocar y cantar temas tan bellos como poderosos para un niño como “Había una vez un circo”, “Hola Don Pepito, Hola Don José”, “El auto nuevo”, “Como me pica la nariz”, “Feliz en tu día”, “La gallina turuleca” o el “Ratoncito Miguel”.En aquellos años setenta no había móviles 5 G, ni tabletas de colores, redes sociales, internet o inteligencia artificial. Pero si había programas inteligentes, audaces y divertidos como el de los “Payasos de la Tele”. Un formato televisivo único realizado para el público infantil que hizo reír a carcajadas a niños y niñas de una época única en la que la televisión era sin duda la reina indiscutible de los hogares en todos los rincones de España.

¿Te has parado a pensar cómo hacemos frente a aquellos problemas que no tienen solución?

Decía Neruda que en esta vida está prohibido no sonreír a los problemas, no luchar por lo que quieres, abandonarlo todo por miedo y no convertir en realidad tus sueños. Frases sencillas pero poderosas en su esencia de uno de los mejores poetas de todos los tiempos. Sin embargo, te quiero hacer una pregunta importante: ¿Te has parado a pensar cómo se afrontan aquellos problemas que no tienen solución? Porque si algo define nuestras vidas son los problemas. Esas batallas diarias que enfrentamos con mejor o peor suerte y que nos hacen crecer o caer en el más oscuro de los abismos. Pero, y si esos enemigos que son los problemas no tuvieran solución. ¿Qué podemos hacer? ¿Cómo luchamos contra un enemigo invisible y tan poderoso? ¿Cómo enfrentamos lo que parece una derrota segura? Pues bien, el primer paso importante que debemos dar es aceptar la realidad y comprender que hay situaciones que no podemos controlar. No podemos cambiar el pasado y tampoco predecir el futuro,  pero si podemos aprender a vivir el presente de forma consciente aceptando las circunstancias tal y como son. También es importante trabajar en el autoconocimiento en la búsqueda de soluciones alternativas. Sabiendo cuáles son nuestras fortalezas y nuestras debilidades para encontrar siempre un modo de ver las cosas diferente buscando las mejores opciones, las más positivas y optimistas para seguir siempre hacia delante. Además puedes evitar el contacto con los problemas para no experimentar sus efectos emocionales o puedes aceptarlos acercándote a ellos y conectando con lo que estás viviendo. Dedica tiempo al silencio para percibir tu cuerpo junto a aquellas emociones y pensamientos incómodos que te surgen. Una estrategia que puede ser beneficiosa para establecer una conexión. Y es que ese enfrentamiento al estrés y a la tensión te puede ayudar a experimentar el problema desde una postura en la que no te opones a él. No trates de resolverlo para que puedas soltar y conectar sin retener nada. Deja que el problema venga y vaya porque es la manera adecuada de quitarle fuerza al problema ya que este siempre se alimenta de la resistencia que tu le opones. Piensa, en definitiva, que son batallas en la vida en las que no puedes vencer pero tampoco tienes por qué perder. Batallas en las que no hay vencedores ni vencidos y sin un aprendizaje vital brutal.

Famosos valientes que visibilizan como algo común y normal las enfermedades mentales

Si en algo estamos evolucionando es en la visibilización de las denominadas “enfermedades mentales”. Atrás quedaron aquellos tiempos de incomprensión social en los que el enfermo era recluido en lugares oscuros, tristes y sombríos para alejarle de una sociedad incapaz de entender sus problemas. Atrás quedaron también terapias salvajes y obsoletas incapaces de sanar almas o mentes que necesitaban, sobre todo, cariño, cercanía y comprensión. Pues bien, afortunadamente, cada vez son más los rostros públicos y conocidos que tienen el valor de confesar que sufren alguna enfermedad mental. Rostros de la música, el teatro, el cine, el arte, la política, la televisión o el periodismo que se abren en canal para decirle al mundo que sufren una enfermedad mental y que no pasa absolutamente nada. Y es que las estadísticas no fallan: prácticamente todos durante algún momento de nuestras vidas tendremos que hacerle frente a una enfermedad mental. Lucía Rivera, hija de la conocida actriz Blanca Romero, ha hablado abiertamente de sus problemas de ansiedad y depresión. Mai Maneses (la cantante Nena Daconte) ha publicado un libro sobre los duros momentos que vivió en el pico más alto de la fama tras ser la primera expulsada de OT2. “Sentía que no lo merecía”, llegó a decir. Un síndrome impostor que la llevó a recurrir a las drogas y al alcohol para así poder subir a un escenario. Mercedes Milá, la que fuera presentadora de “Gran Hermano” confesó que se alejó del reality por problemas de depresión venidos por excesos de estrés. “Yo hablo como hablo para ayudar a la gente que está enferma y necesita apoyo. La gente que te quiere, y te quiere bien, también se harta”, llegó a decir a un medio de comunicación. Lista a la que se suman entre otros muchos el Cantante Dani Martín, los periodistas Tania Llasera, Terelu Campos y Ángel Martín, Las Influencer Tamara Gorro y Larua Escanes,  el actor y presentador Javi Martín, la cantante Pastora Soler, la deportista Paula Badosa o la conocida peluquera Raquel Mosquera. Famosos valientes que se han abierto en canal en las revistas, la televisión e Internet para normalizar un tipo de enfermedades que tarde o temprano, de una manera u otra, acabarán afectándonos a todos. Así que, desde aquí, desde este pequeño y humilde rincón periodístico, sólo puedo decir que chapó por todos ellos por su enorme coraje, valentía y sinceridad.

Puedes conocer mejor a Germán Martínez Rica en su Facebook y en su Linkedin

 

Koko, la Gorila más inteligente y sensible del mundo

El Premio Nobel de Literatura Anatole France afirmaba con acierto que hasta que no hemos amado a un animal de verdad, una parte de nuestro alma sigue realmente sin despertar. Por eso hoy quiero contarles la tierna y maravillosa historia de "Koko", una gorila de una simpatía única que demostró al mundo que los animales poseen una especial inteligencia emocional que los conecta y comunica de forma muy especial con los seres humanos. "Koko" nació un 4 de julio de 1971 en el zoo de la preciosa y cosmopolita ciudad de San Francisco. Fue un año después cuando la investigadora Francine Patterson comenzó a trabajar con ella cuando le enseñó el lenguaje de signos. Poco después trasladaron a la gorila a Standford y más adelante Patterson y su colaborador Ronald Cohn decidieron fundar The Gorilla Foundation. En 1979, "Koko" se mudó con el grupo para vivir en las montañas de Santa Cruz. Con el tiempo, la investigación y las miles de horas de trabajo con koko y otros gorilas revelaron que todos los grandes simios poseen especiales habilidades lingüísticas que son en gran medida muy similares a las que tienen los niños pequeños. Anne Russon, investigadora de la Universidad de York, afirmó que enseñar lenguaje de signos a "Koko" y otros animales, en lugar de intentar solo la comunicación verbal fue, sin duda alguna, un paso adelante. La conducta y la forma de ser de Koko, también reveló muchas emociones similares a las humanas. La Gorila tenía un gran sentido del humor y cierta picardía. Apareció dos veces en la portada de National Geographic y llegó a interactuar con el actor Robin Williams en un famoso vídeo en 2001 en el que jugó con él y se probó sus gafas. Koko, años después, lloró desconsoladamente al conocer la muerte del actor. Fue una celebridad internacional con un vocabulario de más de 1000 signos y la capacidad para poder entender 2000 palabras del inglés hablado. Koko falleció el 20 de junio de 2018 en Woodside, en California. Antes de morir sus cuidadores le grabaron un vídeo en el que quiso lanzarle un mensaje al mundo. Estas fueron sus sabias palabras: "Soy un gorila. Soy flores y animales. Soy naturaleza. Koko ama al hombre. Koko ama al hombre. Koko ama a la tierra. Pero el hombre es estúpido. ¡Estúpido! Koko lamenta. Koko llora y el tiempo corre. ¡Arreglen la tierra! ¡Protejan a la tierra! La naturaleza los observa. Gracias".