viernes 27/11/20

Nuevos comienzos

Tenía poco más de 20 años cuando entré por aquél portón, pregunté por el patrón, me miró de arriba abajo y me mandó a hacer unos recados

Los-minirrelatos-de-Patty
Los-minirrelatos-de-Patty

Que la empresa agonizaba no era ningún secreto, pero no pensé que vería cómo acababa cerrando, después de más de 70 años en funcionamiento, y varias generaciones al mando. Ya no era rentable. Se dedicaba al sector textil, y en los últimos años había sobrevivido gracias a la ropa de trabajo que confeccionaba, porque ya los trajes de señora y juveniles apenas se vendían.

Durante más de 30 años, confeccioné, corté, cosí y planché faldas, camisas, chaquetas, americanas, pantalones… Pero las grandes cadenas con ropa barata confeccionada fuera del país, nos ganaban terreno a pasos agigantados y ya no sabíamos qué más hacer.

Aún recuerdo el día que mi padre me mandó a la fábrica a buscar empleo porque, a pesar de sus esfuerzos y consejos, yo no quería estudiar y mi padre no quería un holgazán en casa. Si no estudiaba, tendría que trabajar. No me importaba, era lo que quería. Tener mi empleo, ganar dinero y ser independiente.

Tenía poco más de 20 años cuando entré por aquél portón, pregunté por el patrón, me miró de arriba abajo y me mandó a hacer unos recados. Si los hacía bien, podría quedarme de aprendiz, y si después valía, podría ir ascendiendo hasta ser el encargado.

Y así fue. Trabajé duró, vi pasar a varios directores por el despacho principal, viví la crisis que nos llevó casi a la ruina y, finalmente, el cierre. Las naves se vendieron, y dicen que construirán una urbanización de viviendas unifamiliares. Bueno, supongo que la fábrica ya había cumplido su misión.

Ahora sin empleo, me doy cuenta de que tengo mis años, sí, pero también experiencia. Aun así, me está costando mucho encontrar otro empleo, y veo q mis viejos compañeros están en la misma situación.

Sin embargo, hoy estoy contento porque, por fin, tengo una entrevista de trabajo. Envié la solicitud sin mucha esperanza, en un portal de esos de internet, mis hijas me han enseñado a utilizarlo. El puesto es de dependiente en una tienda de ropa de caballeros. Me he puesto mi mejor corbata, y mi traje nuevo, uno de los últimos que yo mismo acabé en la fábrica. Y curiosamente pienso que puede ser el primero de un nuevo comienzo.

Nuevos comienzos
Comentarios