La duda de estos días es si la crisis económica y social generada por la pandemia del coronavirus va a cambiar nuestra forma de vida o, si por el contrario, va a ser un mal pasajero que olvidaremos cuando se distribuya la anhelada vacuna.
La respuesta es no. Ya se lo adelanto. Quizá sea un poco apresurada y automática esta contestación que nos brota de años de experiencia. En todo caso, es un no con matizaciones.
Ya sabemos que cuando vienen mal dadas, las peores consecuencias siempre las sufren los más vulnerables. La crisis sanitaria y económica del coronavirus arrastra buena parte de sus repercusiones más desastrosas hacia las zonas rurales.
Han pasado varios días del 31 de marzo y guardamos ese regusto reconfortante que deja la culminación de una hazaña.
De aquí al 26 de mayo se extiende el periodo de mayor protagonismo de las zonas rurales.
No aprendemos. Hace más de una década el problema de las ayudas y subvenciones que se orientaban a proyectos que nacían, y se ejecutaban, en los pueblos, era de vox populi.
En los pueblos comienza a extenderse la sensación de que o cambian realmente las cosas o el futuro está en entredicho.
La demanda por una sanidad pública sin recortes, más acorde a las necesidades actuales y con mejor proyección en el mundo rural se ha convertido durante las últimas semanas en tema de actualidad.
El programa emitido por la Cuatro sobrevolando parte de la comarca pinariega me deja enrabietado,ante una visión muy sesgada e indocumentada del mundo rural.
Nos hemos estancado. La actividad de promoción, divulgación y conocimiento del mundo micológico que, en algunos pueblos de Pinares, arrancamos a inicios de los noventa está entrando en una lenta agonía.
Estos días nos decía la gente que se acercaba a casa o nos encontrábamos por la calle: "Es de las mejores personas que he conocido". Y es verdad.
En los últimos meses se han vivido escenas propias de una película cómica en el espacio natural.
Asistimos en estas últimas semanas a una masiva participación popular para mostrar el desagrado por algunas acciones que no parecen adecuadas ala ciudadanía.
Dos denominadores comunes: la lucha contra la despoblación y la supervivencia de aserraderos e industrias de la madera en Pinares.